2018-06-21 [Num. 675]


Artículos  - Israel y Sionismo

Netzarim: “Tenemos de que estar orgullosos”

Por Elías Fasja Tawil
2018-06-13

Netzarim   sinagoga
Sinagoga de Netzarim antes del 2005 (ahora destruída)

Se afirma que todo tiene una razón.

Permítame explicarle pues el motivo por el que he utilizado ese encabezado en esta nota.

Ya desde algún tiempo me inquietaba darle seguimiento a un tema que sucedió hace  años y que desgarro y  traumatizo a los judíos, tanto de Israel como del todo el mundo. De tal forma, envuelto e influenciado por los sentimientos vividos de los festejos de los 70 años de Israel y con la curiosidad periodística que nos caracteriza, me aboque de lleno al tema.

En Julio del año 2005 se efectuó en el área conocida como Gush Katif, al sur de Israel, lo que se dio por llamar la “Itnakut” (desconexión), que en palabras llanas fue una inexplicable retirada unilateral expulsando de sus hogares a las familias de los asentamientos judíos que vivían ahí ya desde 1984. 

El último asentamiento que se desalojo fue Netzarim que se integraba de 50 familias. Ellos, estos pioneros “jaluzim” sabiendo que iban a ser expulsados en la tarde, unas horas antes siguieron golpeando el martillo, construyendo. Esto fue un intenso mensaje que se ha quedado grabado en la mente de muchos de nosotros.

13 años después, ¿qué fue de estas familias? ¿Cómo están?. ¿Dónde están?

Con estas preguntas revoloteando en mi mente llegue a conocer a Elai Feldman, Director de la Comunidad Netzer Ariel.  Lo entrevisté.

Antes, un dato importante, las 50 familias se dividieron en 2 grupos. 26 fueron al Neguev y 24 se instalaron en la ciudad Ariel que contaba en ese entonces con 13,000 habitantes.

No ha de haber sido sencillo. ¿Cómo fue la integración?

-Nos recibieron muy bien. Esperando el apoyo prometido del gobierno a raíz  de la desconexión vivimos durante 10 años en Caravanas. Ahí teníamos nuestras casas, nuestra sinagoga..etc No fue fácil pero de inmediato nos integramos a la ciudad y empezamos a aportar en muchos aspectos como son educación, actividades sociales, estudios de Tora etc. En su mayoría la población de Ariel era laica y recibieron nuestro apoyo con mucho agrado. Incluso te puedo decir que tenemos injerencia en la afamada Universidad Ariel donde ofrecemos curos de judaísmo.

¿Cuál ha sido entonces la influencia y cómo ha sido el desarrollo de la comunidad de Netzarim?

-Puedo decirte que la Kehila creció hasta 4 veces de cuando llegamos y la integración es total a grado tal que muchos de los proyectos que se realizan en la ciudad dependen exclusivamente de nosotros. Además hemos aportado un crecimiento a la población dado que hoy día los habitantes de Ariel llegan a 20,000 habitantes. A últimas fechas la Comunidad Netzer Ariel  ha construido 100 casas, con eso te puedes dar una idea.

Tenemos escuela, Kolel, Sinagoga, Yeshiva y de todo esto se benefician todos los ciudadanos de Ariel. De hecho hace apenas unos días casi todos los festejos de la independencia de Israel estuvieron a nuestro cargo.

Al escucharte y después del recorrido que hicimos por la ciudad yo podría afirmar, Elai, que es realmente admirable cómo de lo que fue una asolamiento para ustedes hace apenas 13 años al día de hoy han florecido. ¿Cómo le hicieron?

-Fue un reto muy difícil el que enfrentamos pero como todo reto había que superarlo. Recuerdo bien que uno de los rabinos nos dijo en esa época: “Dejen de llorar y sigan a la próxima misión” así lo hicimos y aquí estamos.

Ustedes eran toda una comunidad unida. Eran 50 familias que convivían a diario. ¿Cómo y cuál es la relación con el grupo que se quedó en el Neguev? 

-Sí claro, tenemos relación  y es muy buena. Ellos se han dedicado sobre todo a la agricultura y han aportado muchísimo en ese tema. Te voy a contar Elias que uno de nuestros miembros de la kehila de milagro se salvó de un atentado y cada año hace una Seuda de agradecimiento. Un año aquí y el otro en el Neguev precisamente para que todos podamos reunirnos aunque sea una vez al año.

Mirando años atrás, ¿Cuál es el sentimiento de la Kehila Nitzarim hacia lo que sucedió cuando finalmente vemos que no se obtuvo ningún beneficio, de hecho más bien al contrario, de esa traumática e inexplicable retirada unilateral?

-La verdad es que principalmente los jóvenes entraron en una crisis. Hacían preguntas incontestables. Nosotros creemos que lo que sucedió es el resultado y reflejo de una crisis de valores dentro de la sociedad israelí con respecto al sionismo, a la tierra y al estado de Israel. De tal forma tomamos la decisión de que de la Itnakut pasamos a la Itjabrut (de la desconexión a la unión). Y nos abocamos pues a trabajar en eso. Es esa nuestra filosofía. Transmitir la importancia de la unión. Transmitir por todos los medios el amor a la tierra de Israel. Esa es la guía en todos los diversos proyectos que llevamos a cabo aquí en Ariel. 

Al terminar la entrevista me levanté pensando que estos admirables hombres y mujeres no se contentaron con su realidad. Se exigieron salir adelante, progresar, crear, aportar e influenciar. Olvidar el pasado y solo recordarlo para darse fuerza para continuar.

Ahora se entiende, amigo lector, por qué parafraseando el slogan de los festejos de los 70 años de Israel titulé esta nota como lo hice.

Es un verdadero orgullo ver esto. Llena el alma encontrar gente como esta maravillosa Kehila que de una verdadera destrucción no solo salió a flote sino floreció y lo continua haciendo todos los días.

Este es espíritu del pueblo judío. Esta es su historia vista en micro con la comunidad Netzarim de Ariel. ¡Tenemos de que estar orgullosos!



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