2018-12-15 [Num. 700]


Artículos  - Israel y Sionismo

¡Vamos a Israel! …pero no olvidemos los territorios

Por Danny Voll
2018-12-03

Israel land3

La mayoría de las visitas a Israel son demasiado cortas.  ¿8 días?  ¿Tour de 10 días? ¿Con los días de transporte casi dos semanas? ¿Cuánto puedes ver en ese tiempo?

Hace dos años tuve el privilegio de dar un pequeño tour de Israel a un amigo, un americano pastor de una iglesia evangélica en Bogotá. ¡Le fascinó! Quedó enamorado de Israel y decidió llevar a un grupo de su iglesia.    

Los dos nos sentamos y escogimos todos los lugares a donde nos gustaría llevar al grupo.  

Primero, decidimos que tocaba ir en las fiestas de otoño para: gozar a Jerusalén en Yom Kipur, experimentar el ambiente festivo y el clima de Sukot, y también participar en representación de Colombia en la Marcha en Jerusalén.   

Después, apuntamos a todo lo necesario: el Kotel, el Jewish Quarter, el Shuk Arabe en la Ciudad Vieja, el Light Train, Ben Yehuda, Majané Yehuda, y luego por carretera a Jaffa, Ceasaria, Aco, el Mar de Galilea con una aventura en barco; luego al sur a Qumran, Masada, el Mar Muerto. ¿No quieres ir a la playa también?

No se puede dejar afuera lo histórico como el Hall of Independence en Tel Aviv, el Instituto Ayalon (con la hazaña de la fábrica de balas), el Museo de la Diáspora. Pensándolo bien, realmente cada lugar en Israel es histórico. Es obligatorio, por lo menos una mañana entera en el Museo del Holocausto Yad VaShem. Tienen cafetería para almorzar allá.  Luego el Museo de Israel con la maqueta de Jerusalén en el tiempo del Segundo Templo; el museo “Friends of Zion”, FOZ.  ¡Hay un Museo de la Música en Jerusalén además!  ¡Toca llevar a los niños allá!  Pregunta a Cindy Rotterman quien trabajaba allá.

Hay lugares con significado estratégico para la defensa de Israel: Los Altos del Golán con las fuentes de agua y el Valle del Jordán.  ¿No quieres visitar a un kibutz?

Después de todo esto, toca buscar los sitios de relevancia espiritual, tanto cristiano como judío: El Monte Carmel donde el profeta Elías venció a los profetas de Baal, y los sitios de Galilea donde caminaba Jesús.  El clímax siempre es subir a Jerusalén: otra vez al Kotel, el Instituto del Templo, los túneles, la Ciudad de David, el Monte de los Olivos, la Huerta de Getsemaní, ¡La Huerta de la Tumba donde la tumba está vacía! (No nos interesa la idolatría de la Iglesia del Santo Sepulcro).  

Momento… Algo hace falta: El Camino de los Patriarcas, desde Beersheva a Hebrón, pasando Jerusalén, a Bet El, Shiloh, Shechem (Nablus) y más al norte. ¡Hay mucha historia allí, historia bíblica!  Resulta que los montes de Israel, mencionados tantas veces por los profetas hebreos, están en Judea y Samaria (Shomron), ¡precisamente los territorios donde los árabes quieren establecer un estado! ¿Vas a Israel sin pasar por allí? 

Afortunadamente tenemos una amiga en Ofra, en el Shomron, al norte de Jerusalén, Maia Cohen, (hija de Liuba Aizenman) quien no solo trabaja con la Agencia Judía sino es guía y trabaja con Lipkin Tours que especializan en los lugares importantes en el Camino de los Patriarcas. Nos abrió las puertas de su casa a nuestro grupo de 21 y nos explicó la importancia de los asentamientos judíos y los lugares bíblicos. Su hija mayor es experta en hacer galletas ¡y está dispuesta vender! (Si le quedan).

Tomamos la carretera “Dvish” que circula por los pueblos árabes, para primero llegar a Ofra, Bet El, y después a Shiló para mirar el sitio donde estuvo el Tabernáculo durante 369 años.  ¿En serio?  Yo no sabía eso. ¡Me toca volver a leer mi Biblia!  ¡Pero cuando llegamos había una cola de 20 buses esperando entrar! Resulta que los asentamientos tenían una actividad de niños ese día y unos 500 jóvenes nos alegraron la vida cuando llegamos. ¡Ellos son el futuro de Israel! El video nos explicaba la historia de Eli, Hannah, Samuel y la batalla con los Filisteos.

Desde Shiló salimos para Shejem (Nablus) aunque no es recomendable entrar al pueblo sin una escolta militar. Desde un mirador arribe en el Monte Gezerim, donde seis tribus declararon las bendiciones de Devarim 28, pudimos ver dónde está la Tumba de José y el pozo de Jacob.  Leemos acerca de viaje de Abraham allí. Un grupo de jasídicos llegó para mirar desde lejos a la Tumba de José. Luego declaramos juntos las bendiciones de Devarim 28:   

“Si realmente escuchas al Señor tu Dios, y cumples fielmente todos estos mandamientos que hoy te ordeno, el Señor tu Dios te pondrá por encima de todas las naciones de la tierra. Si obedeces al Señor tu Dios, todas estas bendiciones vendrán sobre ti y te acompañarán siempre…” Etc. Hasta el versículo 14.  

Viendo estos montes, me quedé con una visión distinta de Israel, y como dije, ¡me toca volver a leer la Biblia!

¿Una semana no más?  ¿Dos semanas en Israel?  No es suficiente.  Creo que la única solución es poner atención a la sugerencia sutil que te sellan en tu pasaporte cuando entras a Israel por inmigración…. “Valido por 3 meses”.

¡El año entrante en Jerusalén!   (Hope to see you there).



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