Hashavua Año 12 - 17 de Agosto de 2017

Janucá: Asumir lo bueno sin renunciar a la identidad.


La historia de Janucá, nos deja una enseñanza muy importante que valdría la pena analizarla.

Recordemos que en aquella época, 165 a.e.c., el gobierno Griego-Sirio dirigido por Antíoco Epifanes, quería unificar sus territorios imponiendo su religión y prohibiendo cualquier otra creencia. Hay que reconocer que en varios hogares, el judío se dejó fácilmente helenizar, y es que no era para menos, la cultura griega traía la idea de teatro, de arte, de deporte… eran asuntos muy seductores a cambio de una “vieja” religión que era muy perseguida.

Con los sucesos posteriores, de un grupo de valientes judíos organizados quienes se denominaron el ejército de Macabi en la población de Modiín y con el slogan de “¿Quién es tan poderoso entre los poderosos como D.os?” (de ahí viene la palabra Macabi) realizaron una estrategia por medio de la cual vencieron a los soldados que guardaban el profanado Templo de Jerusalém, recuperándolo después de una ardua batalla. Cuenta la historia que lograron limpiar el Templo y por un milagro un poquitín de aceite no profanado, como para un día, alcanzó para 8 días, tiempo que requerían para elaborar nuevo aceite.

Muchos judíos regresaron con entusiasmo a su cultura, y pienso que ésta fue la verdadera victoria lograda. Lo principal es que siglos más tarde se comprendió que se puede asumir “lo bueno” de una cultura diferente sin necesidad de renunciar a  la propia identidad y espiritualidad.

Las leyes básicas de Janucá son:

-         Encender la janukiá cuando anochece, excepto el viernes que se debe hacer antes de la encendida de las velas de shabat.

-         Las velas de la janukiá deben ser encendidas con la vela más alta llamada shamash (vela de servicio)

-         La janukiá se debe colocar en un lugar visible hacia fuera de la casa para compartir nuestra alegría con los demás pueblos y personas.

-         Las brajot que se dicen:

 Se enciende el shamash y antes de encender las demás velitas se dice:

Baruj Ata Ad.nay Elo.einu Mélej Haolam asher kidshanu vemitzvotav vetzivanu lehadlik ner shel janucá
 
Se agrega:

Baruj Atá Ad.nay Elo.einu Mélej Haolam sheasá nisim laaboteinu bayamim hahem bazmán azé

La primera noche se agrega:

Baruj Atá Ad.nay Elo.einu Mélej Haolam shejeianu vekimanu veiguianu lazmán azé.

Mientras se encienden las velitas se dice:

Hanerot alalu anu madlikim

Al hanisim ve al haniflaot veal a teshuot veal hamiljamot Sheasita laaboteinu Bayamim hahem Bazmán azé. Las anteriores son brajot que bendicen a D.os por ordenarnos el precepto de encender las velas de Janucá. La siguiente bendice a D.os por haber hecho milagros a nuestros ancestros y hoy también. La tercera que se dice solamente la primera noche, se agradece a D.os poder vivir éste momento. La cuarta se explica que encendemos éstas velas por los milagros y las maravillas y las salvaciones en las guerras, que hizo D.os a nuestros padres y hoy también.

Si desean escuchar dichas brajot interpretadas por el rabino Alfredo Goldschmidt pueden hacer click en ésta frase.

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Januca