Hashavua Año 12 - 17 de Agosto de 2017


Parashat Vaykra

Explicación sobre ofrendas

 

Se comienza a leer el tercer libro de la Torah: Vaikra: Y dijo.


Resumen

 

Dios prepara a Moshé para que instruya a los hijos de Israel, cómo deberán ser escogidas y entregadas las ofrendas de vacunos, ovinos, aves, de harina de flor, ofrenda horneada, tortas y hojaldres ácimos con aceite. Lo que sobraba de las ofrendas de harina y aceite era para Aarón y sus hijos. Dichas ofrendas no debían tener levadura ni miel, pero necesitaban ser sazonadas con sal. Las ofrendas de las primicias requerían tener aceite e incienso. También se describe cuál era el ritual realizado por los cohanim para efectuar dichas ofrendas.

 

Sobre los rituales de las ofrendas de Shelamim (de paz), vacunos y ovinos. Durante la descripción de dichas ofrendas aclara que se prohíbe consumir sebo (grasa que rodea los órganos vitales) ni sangre, como Ley perpetua, en todas las generaciones donde quiera que fueren sus lugares de residencia.

 

Explica cómo era el ritual de ofrenda que se  requería cuando se pecara por ignorancia, por parte del cohen, de  la congregación de Israel, de un gobernante o una persona común. Dicha ofrenda se hacía con un novillo y se explica su ritual correspondiente.

 

Si pecó por error, se traía una hembra de ovino, como ofrenda, ésta ofrenda se llamaba Jatat. El pecado por error era por:


- Si alguien pecare por ignorancia con alguna de las leyes de la Toráh.

- Si un testigo vio y no declaró.

- Por tocar objeto impuro, cadáver de animal impuro o impureza humana.

- El que no cumpliere su juramento.


Pero si no alcanzaren sus medios para llevar la ofrenda correspondiente debía llevar dos tórtolos o dos palominos y si ni para ellos alcanzare sus medios entonces llevará un décimo de Efáh (1.800 gr.) de harina en flor sin aceite ni incienso para el ritual y será perdonado.

 

Aquél que pecare por ignorancia en lo referente a cosas Sacras de Ado-nay, tenía que agregar (como multa) un quinto de lo correspondiente a la ofrenda, un cordero o lo equivalente en shekalim de plata.

 

Quien pecare incurriendo en perjurio ante Dios, fraude contra su congénere o retención del salario, deberá devolver lo arrebatado y agregar una quinta parte al valor. Después hará la ofrenda de ovino y le será perdonado. Por todos los pecados mencionados, el Cohen expiaba por ellos y eran perdonados sus pecados.

 

Explicaciones


Levítico 1:1 à “Llamó El a Moshé y le habló Ado-nay desde la Tienda de Reunión diciendo”.


Rabí Bunim de Peshisja (Polonia 1765-1827) explica que En la Toráh, la palabra Vaikrá (llamó), aparece escrita al final con una alef pequeña. La alef es la letra que simboliza la voluntad, el ego. Es la primera letra de la palabra hebrea que significa "yo": anojí. Cuando el individuo se empequeñece a sí mismo, como la alef pequeña, crea un lugar para que la Presencia Divina repose en él. No tiene ínfulas de grandeza. Moshé Rabeniu fue el más humilde de todos los hombres. Y se hizo a sí mismo tan pequeño que apenas ocupaba lugar en este mundo. Como ningún otro hombre antes o después de él, Moshé percibió que en la Creación hay una sola Alef, un solo Número Uno: Dios. Moshé hizo que su propia alef, su ego, fuera tan pequeña que tuvo el mérito de que la Toráh fuera entregada por su intermedio.


Según Rabeinu Iaacov Ben Asher “Baal haturim (Alemania 1269-1343) no quería Moshé que aparezca en la Torah “Vaikrá” sino “Vaikar” (sin la letra “alef”) queriendo significar que el encuentro entre Dios y Moshé fue de casualidad y que no hubo una verdadera intención por parte de Dios de llamarlo. Dios ordenó que se escribiera la palabra “Vaikrá”, (con la alef al final) queriendo decir que realmente Dios llamó a Moshé y no fue casualidad. Como Moshé era muy humilde, no pudo con su genio, y puso la “alef” pero pequeñita.


La búsqueda afanosa de gloria, fama, la intención de sobresalir por encima de los demás, la soberbia, dan como resultado un manojo de frustraciones personales, o de ceguera espiritual, pues no permite ver la virtud en sí de lo logrado, sino principalmente la gratificación personal ante la vista popular. Lo que prevalece son los logros de la personalidad deseosa de hacer algo por los demás, de ser una persona útil, entonces el beneficio ajeno engrandece el sentir del alma y más allá, porque el beneficio ajeno siempre queda. No hay que confundir el deseo de sobresalir con la sensación de orgullo. El orgullo es un sentimiento humano de reconocimiento, necesario muchas veces, es por eso que también hay que saber aceptar y agradecer el honor que se le conceda, teniendo, por supuesto, el límite del recato humano, aquél que no permite que la persona se sienta más poderosa que los demás. Hay que saber lograr, saber tener éxito en lo que se emprende, pero, tal como enseña la personalidad de Moshé, con humildad, y pensando en el bien más allá del propio ego. De ésta manera la inmensidad Divina ocupará los espacios que no se le otorguen a la vanidad, convirtiendo, de ésta manera, el beneficio momentáneo en un beneficio eterno. La jactancia se termina indefectiblemente, pero la obra permanece.


**********************


Levítico 1:2 à “Habla a los hijos de Israel y habrás de decirles: Cuando un hombre acercare una ofrenda ante Ado-nay, de animales, de vacunos y de ovinos, habrán de acercar sus ofrendas”.


El Rabino Menahem Rapoport, insiste en la idea, que el sacrificio de animales, es sólo una transmutación de lo que debió ocurrir, pues la persona que ha errado ante Dios, debe acercarse ella misma a Dios, cambiando su proceder y dominando sus pasiones. Basado en el Salmo 51:19 que explica: “Los sacrificios de Dios son el espíritu arrepentido, el corazón remordido y afligido, ¡Oh, Dios! No lo despreciarás”. Pero como la gente no puede imaginarse la actitud mental que no esté acompañada de una acción, la Torah prescribió entonces los “korbanot” (ofrendas).


Hoy, debido a la falta del Templo de Jerusalém donde se realizaba el rito de ofrendas, éstas han sido reemplazadas con tzedaká –caridad- y tefiláh –oración-. Este caso que presenta el rabino Rapoport, se refiere únicamente a casos en donde no está involucrada una acción en contra de otra persona, por ejemplo, al tocar algo impuro, por jurar en falso, un pecado por error o ignorancia, por consumir algo que no es kasher, etc. Esta acción de tzedaká es necesaria, para la rectificación de la mala acción y poder llegar al arrepentimiento que se expresará a través de la oración hacia Dios.


Más adelante se explica que cuando se comete un pecado que implica una acción contra el prójimo, como fraude, retención de salario, juramento en falso contra una persona, jurar hacer el mal a otra persona, etc. Se requería reparar el daño como se demuestra en Levítico 5: 23 y 24.



****************


Levítico 1:3 à “Si Holocausto –Olá- fuere su sacrificio de animales vacunos: macho sin defecto habrá de acercarlo a la entrada de la Tienda de Reunión; habrá de acercarlo por su propia voluntad ante Ado-nai”.


El Rabino Marcos Edery explica las cuatro clases de ofrendas –korbanot- que existían a saber: (estas cuatro definiciones del rabino Edery se han completado con el texto que aparece en kolisrael.net)


Korban Olá: ésta palabra significa “sube”, quiere decir que la Olá subía a Dios para expresar fidelidad y sinceridad. Se ofrecía voluntariamente por algún error cometido Era quemada totalmente en el Altar y se acompañaba con una ofrenda vegetal de harina de trigo con aceite llamada Minjá. También se acompañaba de una libación de vino llamada Nésej. Esta podía sustituirse por tórtolas o flor de harina de trigo, según la situación económica de la persona. Edery explica que los sabios entienden que éste se ofrecía cuando alguien había abrigado un pensamiento malo o negativo. Por eso la Torah empieza la enumeración de korbanot con Oá, ya que el pensamiento es el que genera toda acción buena o mala.


Korbán Shelamim: expresa la idea de paz, pago o remuneración. Es el sacrificio de agradecimiento a Dios por sus bondades en general y también se ofrecía durante las fiestas de peregrinación a Jerusalém. Shelamim era ofrecido también por el Nazareo cuando terminaba su período de abstinencia. Quien ofrecía el korban comía de su carne y dejaba la parte del pecho al Cohen. A ésta categoría pertenece el Korbán Pesaj. Cuando el Shelmim expresaba agradecimiento, se le llamaba: Zevaj Todá. Al igual que la Holá podía ofrecerse con motivo de alguna promesa hecha.


Korbán Hasham: Para expiar la culpa, cierta o dudosa. Generalmente se ofrecía para expiar la culpa de sacrilegio o robo. También ante la duda de un pecado cometido o no, en éste caso se le llamaba Asham Talui.


Korbán Hattat: Expiación por el pecado de error involuntario, era llamado Beshogueg. Se aplicaba por haber tocado impureza, haberse negado a ser testigo de un hecho o haber faltado a un juramento. Se confesaba la falta ante el Cohen, se obligaba a la persona a que reconociese su negligencia y a quedar en paz con su conciencia.


La doctora María del Carmen Declet Braña, Psicóloga Clínica, explica, en la teoría psiquiátrica, la diferencia entre la culpa malsana y la culpa sana. La culpa malsana es aquella que hace disminuir al individuo haga lo que haga; hace que la vida gire en torno al miedo y el error en vez de disfrutarla. La culpa sana es aquella que lleva a asumir la responsabilidad aun cuando se sienta vergüenza.


Según lo dicho, se puede concluir que las ofrendas era el camino para que el pueblo de Israel aprendiera a evaluar su conducta y asumir o reconocer sus errores, pecados o crímenes -con o sin sentimientos- enfrentándolos, manejarlos y finalmente curarlos alejando de sí los posibles sentimientos de culpa conscientes o inconscientes. Las ofrendas iban acompañadas lógicamente de indemnizaciones previas según el caso, si había robo el ladrón debía devolver lo robado mas un quinto de su valor. Si había algún otro delito, debía indemnizar al agredido según el daño cometido. Estas ofrendas posteriores tenían dos efectos importantes: uno era el de sanear oficialmente la conducta mala, haciendo que el delincuente se sintiera bien consigo mismo y en paz con la comunidad y la otra era ser nuevamente aceptado dentro del pueblo de Israel.


*****************


Levítico 1:4 y 5 à “Apoyará su mano sobre la cabeza del holocausto y le será aceptado para expiar por él. Inmolará el novillo ante Ado-nai y acercarán los hijos de Aarón, los cohanim, la sangre y echarán la sangre sobre el altar el derredor, el que está en la entrada de la Tienda de Reunión”.


La profesora Nehama Leibovitz, explica la razón de las ofrendas y para ello trae la opinión de varios sabios entre ellos la de Rabí David Hoffman, quien explica que el pueblo de Israel estaba apasionado con la idolatría y acostumbrados a llevar ofrendas, entonces Dios le brinda la oportunidad al pueblo de Israel de realizar sacrificios pero en Su Tienda de Reunión, con el objetivo de que pronto abandonarían toda idolatría. Demuestra Hoffman que el Midrash no menosprecia el valor de las ofrendas, sino que les asignó el lugar más importante dentro del sistema de preceptos de la Torá. El que ofrenda y come de la carne de la ofrenda, se sienta junto a la mesa del Señor. De esta manera el ofrendar es un medio de acercarse a Dios y no solo para prevenir actos de idolatría, sino que la ofrenda es una expresión de la voluntad del hombre de auto sacrificarse.


Los profetas nos enseñaron que la ofrenda era el medio para acercarse al Señor y de expresión de auto sacrificio que el hombre estaba dispuesto, convirtiéndose en un fin por sí mismo.


Recordando la historia del becerro de oro durante la estadía en el desierto, es visible la tendencia idólatra que traía el pueblo de Israel después de haber pasado 450 años en Egipto expuestos a la idolatría. Había motivos para que Dios no quisiera desarraigar de un día para otro algo que tenía tan fascinado al pueblo de Israel, de tal manera que lo adaptó retirando las partes inmundas de ingerir sangre o hacer sufrir al animal sacrificado, o ingerir partes inadecuadas del animal, para pulir y purgar, dejando solamente el ritual de una manera moral y aceptable a la mentalidad de la Ley que estaba absorbiendo el pueblo de Israel: la Ley de la Torá.


Muchas son las costumbres que a través de los tiempos y lugares geográficos, el pueblo de Israel ha absorbido. Estas costumbres se han ido adaptando al ritual judío de cada localidad, o a su manera de vestir, comer, vivir, entonar melodías incluso de la Torá, etc. creando diferencias entre identidades, pero lo básico de la ley judía, ha permanecido por los siglos y siglos. Un buen judío colombiano se sienta a comer ajiaco junto a un buen judío polaco que come Shmolz Hering, pero ambos se sienten identificados: ambos comen sus estilos en versión kasher. Un sefaradí entona una diferente melodía a las palabras de la Torá que un ashkenazí, pero ambos dicen lo mismo.


***************


Levítico 1:6 y 7 ? “Desollará el holocausto y lo trozará según sus trozos. Pondrán los hijos de Aarón, el cohen fuego sobre el altar y dispondrán leños sobre el fuego”.


Abarbanel explica que los oferentes, quienes traían la ofrenda, eran quienes debían cortar las partes del animal ofrendado; Hirsch explica cómo debía cortarse la ofrenda, según la estructura de sus partes naturales, no al azar. Posteriormente los cohanim se encargaban del trabajo sobre el altar del holocausto y hacerlo consumir.


Quien traía la ofrenda no se limitaba a traerla e irse tranquilo. Debía responsabilizarse de la acción también. Ya El cohen hacía la parte sagrada directa al altar de ofrendas. Dentro de este criterio, una persona que entrega un dinero o algo para caridad, debería responsabilizarse de que el objeto entregado esté en buenas condiciones y llegue al beneficiado o al responsable, de esta manera. La persona encargada, quien recibe el objeto de caridad, debe tener cualidades específicas, ser una persona reconocida, honesta y tener en alto el sentido de justicia.


****************


Levítico 2:13 ? “Y toda oblación tuya que acerques, como sacrificio, con sal sazonarás, y no omitirás la sal, pacto de tu Dios, de sobre tu oblación. Sobre todo sacrificio tuyo, ofrecerás sal”.


Tres veces reitera Dios, en un mismo versículo, sobre la obligación de usar sal sobre el sacrificio, pues ésta representa el pacto con el Eterno.


Nuestros sabios han resaltado las características principales de la sal, como un elemento que preserva y conserva; pero también calcina y esteriliza la tierra. Según el portal de Botanical, la sal tiene múltiples características indispensables para la vida, concluyendo que el organismo humano no puede vivir sin sal y debe ser ingerida en las cantidades necesarias, ya que el exceso puede producir enfermedades. La frase: “Melaj brith” significa pacto de sal, aparece en el “Sefer Hasharashim”  de Ibn Janá, describiendo un pacto eterno, perdurable e irreversible. Y en el libro de Crónicas II 13:5, aparece el término “Brith melaj” (Pacto de sal) como pacto perpetuo, que fue realizado entre Dios y el rey David.

 

La sal, como símbolo de perpetuidad, recuerdo de lo pactado con Dios y en recuerdo también de las ofrendas durante la existencia del Templo de Jerusalém, fue designada por nuestros eruditos del Talmud, como elemento importante que se debe colocar en nuestras mesas al comer, ya que nuestra mesa es comparada con el Altar que existía en el Templo de Jerusalém. Así como se rociaba con sal la ofrenda, así hoy rociamos con sal el pan que hemos de comer.


****************


Levítico 4:22 y 23 à “Cuando un gobernante pecare e hiciere uno de todos los preceptos de Ado-nai su Dios, que no deben ser cometidos, por error y resultó culpable, o se le hizo conocer su pecado en el cual él ha incurrido, habrá de traer su sacrificio: un macho cabrío sin defecto”.


El comentarista Rashi, a nombre de Rabbi Iohanán dice: “Feliz la generación cuyo gobernante hace un esfuerzo en la necesidad de invocar por su pecado”.


Muchas veces gobernantes y/o personas que llegan al poder cuando cometen errores o desacatan alguna ley, no tienen la fuerza de reconocer su error o transgresión porque piensan que con ello perderán poder o imagen, y siguen sus vidas probablemente acumulando mas transgresiones algunas veces llegando hasta la corrupción. Esta ley, reconoce que los gobernantes son seres humanos con la posibilidad de cometer infracciones y desde el principio plantea una cura para evitar que siga sucediendo, o en el peor de los casos, siga creciendo. El gobernante que reconoce su falta y la corrige, debe ser considerado un gobernante recto y su imagen ante la sociedad, una sociedad necesitada de rectitud y justicia, una imagen transparente.


*****************


Levítico 5:1?: “Una persona que incurriere en error oyendo un juramento, siendo testigo: o vio o tuvo conocimiento, si no declarare, cargará con su iniquidad”.


La palabra nefesh que es traducida como persona, también puede significar alma. ¿Por qué se utilizó el término nefesh en lugar de decir directamente hombre o persona? Según Rambám (Maimónides) hace referencia al aspecto espiritual de la persona misma, ya que la persona cuando comete un error, lo hace primero con la mente y después lo traduce en los hechos.


La materia prima de las acciones reside en el pensamiento. Cuando nace un pensamiento, sea positivo (progresar, aprender, ayudar, rescatar valores, acercarse a Dios…etc.) o negativo (vengarse, odio, temor, poder…etc.) la mente puede sugerir la conducta a manejar para llegar al propósito deseado. Dicha conducta o acción es la que el alma decide a través del libre albedrío, puede ser mala o buena. Objetivos aparentemente “malos”, puede enfocarse con acciones bondadosas y llegar a finales de paz, armonía, sabiduría y amor. También se podrían ir por la vía aparentemente más fácil, es la vía de la impulsividad, de la falta de paciencia, de una acción no analizada que conduce seguramente a un final no deseado realmente. Igualmente un pensamiento “bueno” podría decidir el alma que para lograrlo deberá utilizar alguna acción cruel o mala, desencadenando un final egoísta y dañando en el camino a otros.


Tomemos como ejemplo de un pensamiento malo, bien analizado por la mente a través de una buena acción, el caso de la “venganza”:


Un comerciante “Juan” tiene un almacén de calzado. “Pedro” quiso colocar un almacén de calzado al lado y para poder competir se averiguó el material del que los hacía Juan y los mandó a hacer de menor calidad para poder bajar el precio y estar en el mercado de la competencia. Juan podría pensar: a) le hago contrapeso haciendo un despliegue publicitario sobre la mala calidad de material utilizada por mi vecino, así lo destruiré fácilmente y saldrá de la competencia. b) Coloco mi producto al mismo precio que él y al dar mejor producto lo descalifico con el tiempo pues el cliente se dará cuenta c) Amplío el estilo del calzado que manejo en mi almacén desarrollando modernos estilos, lo que hará que el vecino no salga del mercado porque la gente necesitada preferirá comprarle a él o a mi vendrán los que desean modernizar su atuendo, además, le daré a muy bajo precio mis materiales no tan finos para que él siga manteniendo la línea de calidad media y le vaya bien en su empresa, lo que dará por resultado dos tipos diferentes de comercio en el que mi vecino estará en armonía conmigo y me enviará los clientes que él considere como para mi y yo le enviaré los clientes que considere como para él, subiendo nuestro nivel de espíritu y creando una unión de amistad y armonía en el vecindario.


El pensamiento, capacitado con su libre albedrío, da respuestas y es importante en las mentes averiguar toda la gama de posibilidades antes de realizar una acción.


***************