Hashavua Año 12 - 17 de Agosto de 2017

Parasha de Shabat Shavuot del segundo día


Esta semana Shabat coincide con el segundo día de Shavuot. Se extraen del Arón Hakodesh dos rollos de la Toráh, Se lee Deuteronomio 14:22 al 16:17 y para la Haftará se lee del segundo rollo de la Toráh: Números 28:26 al 31.


Resumen

Dios ordena separar el diezmo del sembrado y de los primogénitos del ganado, consumirlo ante Dios, para exaltar Su Nombre. A quien se le dificultare llevar esto ante Dios, podía venderlo y llevar el dinero al lugar indicado donde comprará la comida que desee para él y su familia.

Cada tercer año se separará el diezmo para entregarlo al Leví, el converso, el huérfano y la viuda, que están en tus ciudades.

Al séptimo año se debe indultar cada préstamo para no oprimir a tu hermano. Devolverás lo que tienes en tu poder de tu hermano. Que no haya menesteroso en tu pueblo, para que Dios te bendiga. Para que puedas tu prestar a las naciones y ellas no tengan que prestarte a ti. Abrirás tu mano y le prestarás suficiente al necesitado de tus hermanos.

Si un hebreo se vendiere a ti, trabajará para ti seis años y el séptimo saldrá libre otorgándole de tus ganancias con lo que te ha bendecido Dios, para que recuerdes que esclavo fuiste en Egipto y Dios te rescató. Si no quisiere irse de tu lado para servirte como esclavo, lo será para siempre.

Los primogénitos de tu ganado deberás consagrar a Dios, no los harás trabajar ni esquilarás, a menos que tuviere algún defecto, en ese caso no lo llevarás ante Dios y podrás comerlo en tus ciudades. Pero su sanggre no habrás de comer.

Cuida el mes de Aviv, ofreciendo el sacrificio de Pésaj a Dios, porque en ese mes te sacó Dios de Egipto. No comerás ni tendrás levadura durante siete días, sino panes ácimos –matzáh- para que recuerdes siempre que con prisa saliste de Egipto. La ofrenda de Pésaj solamente se podrá ofrecer e el lugar que Dios disponga. El séptimo día de Pesaj será día de Asamblea y no habrás de trabajar.

Siete semanas habrás de contar, desde que empieza el machete a cortar el cereal y harás festividad de las Semanas –Shavuot- ante Ado-nay, te regocijarás con tu familia, tu esclavo, el Levi, el prosélito, la viuda y el huérfano de tu ciudad, recuerda que esclavo fuiste en Egipto, para que cuides estas leyes.

La fiesta de Sucot habrás de hacer durante siete días en la que te regocijarás. Tres veces al año se presentarán los hombres ante Ado-nay, en el ligar que Dios elija. En la fiesta de los Acimos –Pesaj-, en la fiesta de las Semanas –Shavuot- y en la fiesta de las Cabañas –Sucot- e irás con ofrendas según con lo que Dios te haya bendecido.


Explicación

Deuteronomio 14:22 àDiezmar habrás de diezmar todo el producto de tu sementera: lo que sale del campo de año en año”.

El rabino Marcos Edery, explica que los sabios del Talmud también agregan a este diezmo vegetales y legumbres (Talmud Ierushalmi tratado Mahaserot C. I Halajá 5).

Varias veces aparece en esta Parashá, la obligación de dar y de compartir el consumo del diezmo, ya sea en el lugar escogido por Dios o en las ciudades. Además, agregando las últimas palabras de esta Parashá: Deuteronomio 16:17 à “Cada hombre, según el donativo de su mano; de acuerdo a la bendición de Ado-nay tu Dios: lo que te ha dado a ti”. Esto implica no solamente producto agrícola o ganadero, se trata de cualquier producto con lo que Dios te ha bendecido, obra del trabajo de tus manos. En algunas comunidades se ha optado por compartir con los necesitados con el 10% de lo que se produce, pero en ocasiones ese 10% es entregado en dinero. No se podía presentar ante Dios si no se llevaba algo del producto, la alegría de las festividades había que compartirla con los necesitados.

De ahí aprendemos que la verdadera alegría se siente cuando se comparte, cuando aceptamos que somos criaturas de Dios, que nos ha bendecido y por esa razón debemos agradecimiento y respeto a la obra Divina y Dios nos pide, no para Sí, sino para el hombre necesitado, que es su creación.