2019-01-18 [Num. 705]


Columnistas  - Halajot en la Actualidad

Asará BeTevet

Por Rav Daniel Shmuels
Daniel shmuels
2018-12-12

10 tevet

El próximo martes 18 de diciembre, conmemoramos el ayuno menor de Asará BeTevet; a saber, el día diez del décimo mes, el mes de Tevet. Nuestra sagrada  Halajá nos enseña tanto los motivos de esta conmemoración como lo que significa un ayuno menor. 

El motivo por el cual nuestros sabios establecieron este día como un día de ayuno público menor se debe a que el día diez del mes de Tevet del año 588 AEC, el cual era el noveno año del rey Zedekiah, el emperador babilonio Nabujadnetzar inició el sitio militar a la sagrada ciudad de Yerushalaim. Este sitio duraría aproximadamente 19 meses que finalizaría con el trágico evento de la destrucción del Primer Templo el noveno día del mes de Av del año 586 AEC. Es por esta tragedia que afligió a nuestros antepasados que en la actualidad debemos ayunar en décimo día del mes de Tevet. 

El término de ayuno menor surge debido al tiempo que este se observa. En contraste a un ayuno mayor, el cual dura aproximadamente 25 horas, desde la caída del sol del día anterior hasta la noche del día siguiente, el ayuno menor es un ayuno Alot HaShajar Tzeit HaKojavim, desde el amanecer hasta el anochecer; entonces, debido a que su tiempo de observancia es menor, se lo denomina de esta manera. Dependiendo de la región geográfica y de la estación del año donde se encuentre un judío, estos ayunos menores pueden ser de mayor o menor tiempo. 

Técnicamente hablando, un ayuno menor es un ayuno en el cual los judíos nos tenemos que abstener, durante el periodo de tiempo ya mencionado, de comer cualquier tipo de comida y beber cualquier tipo de líquido; es decir, absolutamente nada puede ingresar a la boca, ni si quiera para aseo personal. ¡Correcto! Está totalmente prohibido lavarse los dientes y hasta enjuagarse la boca con agua una vez haya iniciado el ayuno menor. De cualquier forma, la Halajá propicia una posibilidad para aquellos que necesitan tanto comer antes de iniciar su día rutinario como el llevar un ritual completo de aseo personal, incluyendo la higiene bucal.

Nos dice el Mejaber, la noche anterior al ayuno antes de retirarse a dormir; es decir, antes de recitar el Shemá Al Amitá, la persona tiene que decir en voz alta en su idioma nativo: “A partir de este momento no inicia mi ayuno sino mañana al amanecer”. Esto le da licencia a la persona para que al día siguiente, se levante antes del amanecer para comer y llevar a cabo su aseo bucal. El ayuno de esta persona entonces inicia al amanecer. Frente a esto hay excepciones para las personas que beben agua durante la noche; las cuales, no necesitan hacer la declaración anterior. 

Un ayuno menor también implica no maquillarse, no tener relaciones maritales y no entregarse a placeres banales que en la actualidad se pueden referir a ver televisión, escuchar música, visitar centros comerciales, etcétera. El motivo por el cual dicho comportamiento se debe evitar de acuerdo al Rambam, opinión a la cual se adhiere el Mejaber, se debe a que el ayuno como tal es secundario si no hay una reflexión personal de las tragedias que sufrieron nuestros antepasados para llevar a nuestros sabios a estipular este día de ayuno público. Entonces, si una persona ayuna pero su día está rodeado de actividades insignificantes y banales, el ayuno como tal no ha logrado su objetivo principal, el cual es recordar las tragedias que ha sufrido el pueblo de Israel. 

De cualquier forma, sí está permitido llevar a cabo aseo personal básico junto con la posibilidad de ungirse cremas, aun cuando es preferible que no se haga. Así mismo, también está permitido asistir regularmente al trabajo o al estudio sin que ello sea considerado una actividad inapropiada. 

Cuando se habla de un ayuno menor, la Halajá es mucho más indulgente que con un ayuno mayor; por ejemplo, una persona escasamente enferma no tiene que cumplir con el ayuno y su deber, de hecho, es no ayunar para recuperarse prontamente y poder llevar a cabo todas las Mitzvot de una manera apropiada. Así mismo, mujeres embarazadas, lactantes, enfermos crónicos y menores no deben ayunar. Sin embargo, esto no es una luz verde para que los eximidos del ayuno se entreguen a comer manjares. En estos casos, la alimentación debe ser la básica y necesaria para mantener la salud y el sustento de la persona.

En relación exclusivamente con Asará BeTevet y para finalizar con un par de notas curiosas, resulta interesante saber que de acuerdo a la disposición actual del calendario judío, Asará BeTevet es el único ayuno menor que puede caer un viernes y de cualquier forma, ese día se observa el ayuno siendo el Kidush de Shabat en la noche el que rompe el ayuno. Aparte de ello, resulta aún más curioso saber que hay años gregorianos en los que no hay un Asará BeTevet y otros en los que en el mismo año gregoriano habrá dos Asará BeTevet. Esto sucede simultáneamente, después de un año gregoriano donde no hay un Asará BeTevet hay un año gregoriano donde hay dos. Ese es el caso para los años civiles que vienen a continuación. En el año 2019 no habrá Asará BeTevet; sin embargo, en el año 2020 habrá dos, uno en enero y otro en diciembre. Así que aprovechemos este Asará BeTevet para reflexionar sobre las calamidades que les sucedieron a nuestros padres y así poder tener la fuerza de ayunar apropiadamente junto a Klal Israel. 



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