2017-10-21 [Num. 640]

Ad

Artículos  - Comunidad Colombiana

Los retornantes

Por: Enrique Valle
2017-07-11

Shabat12

Fue un día por el año de 1988 cuando me llamó el Rabino de la comunidad y me empezó a preguntar si conocía a una chica que decía conocer a mi hijo. Al preguntar la razón para ello, me comentó que esta chica se había acercado a él solicitando le ayude a convertirse al judaísmo. El rabino lógicamente le preguntó si conocía a alguien de la comunidad y fue cuando mencionó a mi hijo. Al profundizar en el tema me explicó que una familiar de ella se había casado con un judío en el exterior y que ella al asistir a la boda le habló al novio y le preguntó cómo podría convertirse al judaísmo, el joven solo acató decirle que si había un rabino en Cali, fuera donde él e iniciara una charla al respecto. Aterrados estábamos con esta información lo que nos permitió hablar del tema con sus padres . Su madre entonces explicó que ella al asistir a un funeral en el cementerio judío y al escuchar los rezos del rabino recordó que su madre en el lecho de muerte balbuceaba palabras que pensaron eran ininteligibles debido a su estado de enfermedad, ella al escuchar los rezos en el cementerio recordó esas palabras de su madre y las vinculó, dándose cuenta que lo que su madre estaba balbuceando eran rezos judíos y que ella como hija nunca había sabido de ese pasado judío de su madre. La chica finalmente estudio y logro su conversión según era su deseo. 

Más adelante, por el año de 1997 cuando una señora que trabajaba para mi hermano en su negocio le agradeció por cerrar la tienda para el día de Yom Kipur, mi hermano al preguntar el porqué del agradecimiento, ella le respondió que ella era judía, y que no tener que venir al trabajo le permitía guardar el ayuno y celebrar la festividad como se supone debe hacerse. 

Mi hermano sabiendo mi interés en ese asunto, al escucharla, me llamó para que conversara sobre el tema con ella, la señora entonces me relató su vivencia y me comentó que tenían un grupo de aproximadamente 20 personas que se reunían y celebraban el Shabat y oraban en español los capítulos de la Torah. Me dijo igualmente que había un señor que los dirigía y les enseñaba sobre las leyes del judaísmo. Al oír su relato, le pedí el favor de que me presentara al director del grupo para conocer más sobre esto. 

El director o guía no tardó mucho en llegar. Él era un maestro de una escuela y me comentó que se inició dentro de una iglesia cristiana donde aprendió del judaísmo y encontró en él las respuestas a sus interrogantes, iniciando así sus estudios de la cultura judía. Esto tuvo eco en un grupo de personas de un barrio de estrato bajo e inició la enseñanza de la manera como ya lo había explicado la señora inicialmente; acordé visitarlos en su lugar de encuentro y así lo hice un día común de semana. El señor estaba con una emoción indescriptible, por el mero hecho de que un ciudadano judío original los visitara; mis conocimientos de judaísmo no me permitían hablar sobre temas religiosos ya que me es difícil explicar las Parashot y las secuencias del judaísmo, yo no soy muy religioso, simplemente soy un convencido del judaísmo pero de baja observancia, esto se lo expliqué antes de reunirme, pero a él no le importó, le hablé sobre mis conocimientos de los judíos perdidos conversos de la Inquisición y que ese sería el tema a compartir con el grupo. Para él, el simple hecho que un judío de nacimiento le visitara era suficiente para organizar el encuentro.

En efecto, la reunión se desarrolló en el garaje de una casa, hubo 18 personas en su mayoría mujeres, mi charla, como estaba prevista, se ciñó a hablar de cómo los judíos fueron perseguidos por la corona española, y cómo se convirtieron al catolicismo, pero siguieron las costumbres del judaísmo. En la época actual muchos están surgiendo con esas costumbres que nunca supieron de dónde venían. 

El haber tenido esta experiencia me inclinó aún más a continuar mis observaciones en el tema de los que hoy conocemos como “Judíos Emergentes”. Cada día encontramos más y más gente que encuentran más preguntas que respuestas en los credos que les fueron enseñados desde su infancia. Esto me llevó a abrir más mis sentidos y escuchar las historias que tantas personas tienen para su búsqueda de la verdad como ellos la interpretan. 

Algunos años después me encontré con un personaje que por razones de trabajo tuvimos una relación, lo encontré una vez en un lugar diferente a de su trabajo y me explicó que estaba colaborando con el pastor de una iglesia en la refacción, algo no ajeno a mi conocimiento de las personas que asisten a las iglesias cristianas. Lo interesante del tema es que algunos meses después, al visitarlo en su lugar de trabajo, me indicó que ya no asistía a la iglesia y su esposa se acercó y empezó a relatar sus experiencias. 

Decía ella que con su esposo estuvieron asistiendo a varias iglesias de diferentes denominaciones y que ninguna de ellas llenaba sus expectativas y no daban respuesta a sus inquietudes e interrogantes, me explicó que en la última, decidieron hablar franco con el pastor y le explicaron sus experiencias e incertidumbres; éste al escucharlos, les regaló un libro y les explicó que esto era lo que ellos buscaban, el libro que ella me presentó era el de las Parashot o lecturas de la Torah. Me explicaba entonces que ya tenían algunos vecinos con quienes se reunían para estudiar y celebrar las festividades judías, me habló de aproximadamente 40 personas que se reunían los viernes en la noche para recibir el Shabat, y que estaban todos en el grupo muy sumidos en la creencia del judaísmo. 

Como ellos, empezamos a recibir información de varios centros de estudio del judaísmo o sinagogas en Cali, donde hay aparentemente 4 centros de estos, diferentes de las sinagogas tradicionales que siempre conocimos conformadas por nosotros, los hijos y descendientes de inmigrantes de principio del siglo XX y que como ha sido costumbre no acostumbramos a hacer proselitismo y por ende su acceso es restringido a los socios y sus hijos. 

¿Por qué y de dónde salieron estos personajes? ¿Quién o quiénes les mostraron las ideas y costumbres? ¿Qué hizo que ellos aceptaran como mejor, una religión que era proscrita y que además era mal vista por la sociedad en general? ¿Cómo se comportan ante los vecinos y cómo les explican sus nuevas creencias? 

Las respuestas a estas preguntas aparecen en estudios hechos donde nos hablan de la genética del cuerpo humano… Memoria Genética la llaman, y se conoce en el mundo animal como el “instinto”, donde estos heredan de unos a otros las costumbres y requerimientos de vida. 

Este elemento genético ha llevado a cientos de personas a buscar respuesta a esas costumbres que son especiales y que no todas los individuos practican.

Estas costumbres pueden ser simplemente una manera de vida, o un gusto a algo que no entienden y que si alguna vez entran en contacto les dispara por así decirlo ese deseo de continuar en ese tema. 

Así entonces vemos que en casi todos los países de Latinoamérica aparecen grupos similares y asombrados como estamos, les aceptamos y elogiamos en sus actividades, es cierto, igualmente, que mantenemos ese distanciamiento que siempre ha existido, pero es también verdad que les vemos con ojos positivos y no de rechazo. 

mevalle47@gmail.com 



Comentarios de los lectores




Caracteres restantes: 300