2018-11-16 [Num. 696]

El Rav Sabe

Pregunta de la semana

Rav sabe1

Por David Goldschmidt

Si una persona gay –homosexual- ha estudiado mucho, conoce y aplica todos los requisitos indispensables requeridos para una conversión, ¿se le convertiría? 


Respuestas

2017 07 25 14.48.35 Rabino Guido Cohen
Rav. Masortí

Antes de abordar puntualmente la pregunta, me parece importante destacar que la tradición judía no prohíbe que una persona sea homosexual. Prohibe el coito anal entre dos hombres. Es decir, las 'inclinaciones' o 'atracciones' hacia una persona el mismo sexo no son en sí misma una transgresión de un precepto. Ser una persona homosexual no es considerado una 'aveirá' (transgresión). La transgresión está en el transformar ese deseo en una acción concreta.

Por otro lado, me es importante aclarar que desde la perspectiva del movimiento conservador al que pertenezco, si bien no podemos ignorar ni modificar el texto de la Torá, tenemos una política inclusiva hacia todos, sin distinción ni discriminación alguna a causa de su orientación sexual. Una persona Gay es imagen y semejanza de lo divino y como tal debemos amarlo en tanto es nuestro prójimo. Podemos discutir largo acerca del lugar de la homosexualidad en el judaísmo. Lo que no cabe la menor duda es que en el judaísmo no hay lugar para la homofobia, es decir el odio o segregación de alguien a causa de su identidad sexual.

Dicho esto, me permito responder la pregunta concreta.

Cuando una persona se convierte al judaísmo, tiene que aceptar 'genéricamente' su adhesión al cumplimiento de las mitzvot.

Los rabinos, al refrendar una conversión, no van una por una revisando que la persona cumpla todas las mitzvot, sino que hacen una apreciación general. Los rabinos somos conscientes al examinar esto, que una persona no va a cumplir el 100% de los preceptos, y elegimos (de acuerdo a nuestra interpretación de la halajá y lo que dictaminaron nuestros sabios) aceptar o no a una persona en función de esa apreciación de su compromiso con las mitzvot. Muchas mujeres que se convierten al judaísmo, por ejemplo, no van a cumplir los preceptos de pureza familiar, que están indicados precisamente en el mismo capítulo de la Torá que prohíbe la relación sexual entre dos hombres. Y sin embargo es raro ver a una mujer ser descalificada por ese motivo. Según esta lógica, el incumplimiento puntual de uno de los preceptos no sería descalificador para convertirse al judaísmo.

Pero por otro lado, los rabinos al convertir a una persona al judaísmo aspiramos a que esta persona pueda construir un hogar judío. En mi caso, por ejemplo, no autorizaría una conversión de una persona que quiere ser judía y convive con un cristiano en una relación de pareja establecida. Si bien, al igual que el caso en análisis, transgrede solo un precepto del conjunto, ese precepto es para mí lo suficientemente grave como para no autorizar esa conversión. Desde la misma lógica, muchos rabinos se niegan a convertir a un gay, porque asumen que el precepto que este transgrede es tan 'grave' que cruza una línea diferente que cuando un converso no observa el 100% de kashrut o de Tefilá. La halajá en este caso dice expresamente 'HaKol Lefí reut einei habet din' - 'todo depende de la apreciación del tribunal'. Estará en el tribunal decidir cuán importante es saber que una persona transgrede la mitzvá puntual de no tener sexo entre dos varones, como para invalidar o no al candidato.

Particularmente, y basado en la halajá del movimiento conservador, yo SÍ autorizo el giyur de una persona homosexual, pues entiendo que esto no es obstáculo para la conformación de una familia judía. De hecho he visto como personas gay se casan con alguien judío, adoptan hijos y construyen hogares 100% judíos. Claro está, que tienen que darse todos los demás requisitos para que haya giyur, es decir la Milá en el caso de un varón, la Mikve y la aceptación del yugo de las Mitzvot ante un tribunal rabínico. He tenido el enorme privilegio de acompañar gente al Giyur de orientaciones sexuales diversas, y entre los Gerei Tzedek, los justos conversos que cumplen con compromiso y amor las mitzvot, se cuentan muchos que sexualmente se sienten atraídos hacia alguien del mismo sexo. 

Es importante aclarar, que más allá de que puede haber diferentes opciones sobre quién es un candidato apto para un Giyur, según la ley judía cuando una persona ya se convirtió según la Halajá, esa conversión es irrevocable y ninguna condición acerca del comportamiento de la persona a posteriori del Giyur tiene la fuerza de anular la conversión que ya ha sido autorizada.


Rabino avi amsalem Rabino Avi Amsalem
Comunidad Hebrea Sefaradi (Ortodoxa Sefaradí)

La ley judía (Shuljan Aruj Yore Deaa Siman 268) nos enseña cuáles son los requisitos de la conversión. Es verdad que no pasamos precepto por precepto, pero sabiendo que la persona que quiere convertirse y está trasgrediendo uno de los principios fundamentales del judaísmo y del concepto del hogar judío, entonces no veo la posibilidad de autorizar la conversión. 

Esto no quiere decir que no hay que respetar al homosexual. Obvio que él es un ser humano que debemos amar y respetar. 

Tampoco creo que haya diferencia si la pareja del homosexual es judío o no judío, de todos modos el acto está prohibido según el judaísmo. 

Por eso pienso que en el caso mencionado en la pregunt,a hay que rechazar la conversión y decir a la persona que siga cumpliendo los 7 preceptos de Noé sin necesidad de convertirse. 


Rabino alfredo goldschmidt2 copy Rabino Alfredo Goldschmidt
Centro Israelita de Bogotá (Ortodoxa Ashkenazi)

Este es un tema contemporáneo muy delicado. Por un lado no debemos discriminar a una persona por su inclinación de género, en el proceso de conversión.

Por otro lado, hay una regla en el proceso de conversión, que si en el momento de entrar a la Mikve, el converso o la conversa, dice que piensa que va a cumplir todo, menos una Mitzvá específica, esa conversión no es válida. Al entrar a la Mikve, se acepta el paquete completo de las Mitzvot. 

Por lo tanto yo le preguntaría al interesado en la conversión, si se compromete a no vivir en pareja con una persona de su mismo sexo. Si es así,  yo sí estaría a favor de convertirlo(a). La inclinación de género, no es una prohibición, mientras que la práctica sexual con una persona del mismo sexo, es lo que está prohibido. Se deberá tratar este tema con mucha sensibilidad, porque de ninguna manera debemos transmitir una imagen de que discriminamos a una persona gay.



Comentarios de los lectores




Caracteres restantes: 300