2017-12-10 [Num. 647]


Columnistas  - Halajot en la Actualidad

Perdón virtual

Por Rav Daniel Shmuels
Daniel shmuels
2017-09-26

Virtual

Este Shabat coincide con la Alta Festividad de Yom Kipur. Desde Rosh HaShana hasta Yom Kipur existe un periodo conocido como Aseret Yemei Teshuva, los Diez Días de Arrepentimiento. Nuestra Sagrada Halajá establece que estos diez días son dados a nosotros para llevar a cabo los preparativos apropiados para este día tan significativo dentro de nuestro judaísmo. Ahora bien, ¿a qué se refiere la Halajá cuando habla de los preparativos apropiados para Yom Kipur? 

Como todos lo sabemos, los preparativos para Yom Kipur hacen referencia a un proceso de introspección y reflexión sobre nuestro proceder como judíos durante el año que acaba de finalizar. Como lo establece el Mejaber, entregarse al día de ayuno sin ningún tipo de remordimiento ni con una disposición de mejorar nuestro comportamiento para con Dios y para con nuestro prójimo, le quita toda solemnidad al día y solo muestra un carácter superficial del acto de arrepentimiento que debemos llevar a cabo.

El asunto radica en que en Yom Kipur, Dios con toda Su soberanía y misericordia nos perdona todos los pecados que hayamos cometido contra Él y Su eterna Torá; empero, no los pecados que hayamos cometido contra nuestro prójimo. Si realmente deseamos llegar a este día preparados para entonces culminarlo limpios de todo pecado, en primer lugar, es necesario que nos acerquemos personal e individualmente a todo y cada individuo contra quien hayamos obrado inapropiadamente para pedirle perdón por nuestros actos inadecuados. En este caso en particular; haber actuado contra nuestro prójimo hace referencia a cualquier tipo de ofensa física, verbal, emocional o financiera. Vale recalcar que en el caso de una ofensa financiera, el buscar el perdón sincero y absoluto por parte del perjudicado es adicional e igualmente necesario a la compensación monetaria que se le debe restituir. Así mismo, es la opinión de nuestros Poskim que nuestro prójimo, en este caso, no solo es nuestro prójimo judío sino nuestro prójimo en general; es decir, judío y no judío.

Ahora bien; al parecer, los avances tecnológicos como los grupos de chat y los medios sociales masivos como Facebook, Twitter e Instagram entre otros, parecen ser la herramienta perfecta para que en un Meme, una fotografía o un mensaje grupal cumplan las veces del acto exigido por nuestra sagrada Halajá. No hay respuesta alguna que pueda surgir de semejante propuesta. ¿Desde cuándo, "acercase individual y personalmente" puede ser un Meme colgado en una página de Facebook, Twitter o Instagram? ¿A partir de qué momento consideramos que un "like" equivale a la aceptación del perdón por parte de un posible agraviado? 

Sí, los medios sociales masivos y los avances tecnológicos son herramientas muy funcionales para recordar en estas Altas Festividades, al igual que en todas las demás, a nuestros amigos y familiares de lo significativo e importante que son estas fechas para todos y cada uno de nosotros; de hecho, aun cuando impersonal, son funcionales para desearles Simjot, Najot y Brajot, durante estas fechas, a todos los que nos conocen y a aquellos que no; aspecto, este último, que ubica este tipo "posts" en el campo del absurdo y sin sentido por cuanto estos medios sociales masivos son, como su nombre lo dice, masivos; dando la posibilidad que algunos o muchos de los seguidores de una persona ni siquiera sean amigos, conocidos o familiares.

Entonces, bajo ninguna circunstancia se puede tomar ninguno de estos medios masivos de comunicación como un medio apropiado para pedirle perdón a nuestro prójimo; pues, en esencia el acto pierde todo tipo de validez al colgar un mensaje general a todo quien lo vea. Semejante acto; como tal, pone en duda la sinceridad y seriedad que es exigida cuando se solicita perdón al igual con quien lo otorga. El colgar un mensaje pidiendo perdón a todo agraviado ni siquiera se puede catalogar como el cumplimiento superficial de un requisito para este día. Así que aquellos que son adictos a estos medios, lamento informarles que la intención puede ser emotiva pero carece de toda validez Halájica. 

Recordemos los puntos que Jazal nos enseña al respecto; a saber, se tiene que dirigir a la persona afectada directa e individualmente. Se tiene que especificar en detalle el acto por el cual se busca perdón a menos que al hacer esto se hiera más a la persona. Si el agraviado se rehúsa a perdonar, es necesario acercarse varias veces al mismo, la Halajá establece que tres veces es el requisito mínimo, para que este encuentre en su corazón perdonar al infractor. Algunos Poskim tienen la opinión, en dado caso, de acercase con conocidos y amigos del agraviado para poder convencerlo de la sinceridad de nuestras intenciones. Si el agraviado ha fallecido es necesario ir a su tumba con un Minian y pedirle disculpas ahí.

Con todo esto dicho, ¿busca nuestra Halajá que tengamos la comodidad de un perdón virtual o que nos salgamos de nuestra zona de confort y enfrentemos nuestros errores para que reflexionemos sobre ellos y subsecuentemente los mejoremos? 

Para Klal Israel, Guemar Jatima Tova!



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